Revelaciones
Ante los hechos insólitos,
mis ojos cansados
y mi corazón adolorido,
me dije no volver
a priorizarlo
sobre mi vida.
Me dije,
vivir al sol
y no a la sombra.
Me dije,
caminar por mí
sin seguir sus pasos.
Pero en un chasquido
me olvidé de mis deseos,
sequé mis sueños
y apagué la llama
de mi aliento...
Por poco expiro,
por poco,
por muy poco,
mi vida quedó
valiendo menos
que un estropajo.
Y allí entendí
que no hay vida,
si la obsequio
por una sonrisa vacía,
por un beso fantasma,
por una ilusión suelta
aferrada de un hombre
de papel.
CaroAV
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