Despertando de mi sueño


¿Cuántas veces 
he sido Alicia?

En mi país,
los viajeros dejan estelas
y los invitados especiales
aparecen y desaparecen
con una sonrisa en mi cielo.

Cuando a alguno 
le tomo afecto,
por poco tiempo 
juega conmigo
y luego sale a buscar 
a su conejo blanco
para que lo ayude
a regresar a su mundo…

He pasado tanto tiempo
en este libro,
que ya olvidé reconocer 
a aquél compañero 
que sí quisiera compartir
no sólo mi país,
sino también su mundo
y con los pies en el suelo
pintar juntos 
un nuevo horizonte.

Creo que es hora
de cruzar el umbral
y volver a contemplar 
los edificios,
las calles
y los jardínes citadinos,
volver a transitar y redescubrir
las nuevas formas 
y los nuevos colores
que la modernidad ha puesto
para construir ese espacio seguro,
de descanso y protección;
ya no siendo Alicia,
solamente siendo yo.

CaroAV


Comentarios

Entradas populares de este blog

SALIR PARA VIVIR

¿Cómo me volví fan de Messi?

La lealtad