Conversión
El dolor se volvió
un músculo
de determinación.
El reinado del insomnio,
una pluma con valor…
Los ojos secos
y la cara salada,
un motivo de superación.
El corazón abierto
bombeando secretos,
se volvió un baúl
de difícil acceso.
Y las piernas cansadas,
el estiramiento
para una carrera mejor.
Tus gotas venenosas,
no son la muerte
ni la resurrección,
abren mis ojos
para aprender
a sonreír
aún sin sol.
No me rindo
por el mal sabor,
porque la vida sigue
aunque no estés conmigo
o aunque
cambies de nuevo
de opinión.
El peso da paso
a la conversión.
Tu peso le da paso
a mi nuevo valor.
CaroAV
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